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Monos herramientas

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25 Junio del 2019 [ 1 ]


Javier Salas [ 2 ]

Un capuchino usa una piedra
para quebrar la cáscara.
CRÉDITO: Tiago Falotico

Desde la Edad de Piedra hasta nuestros días, la evolución humana está llena de ejemplos en los que la tecnología evolucionó a medida que eran capaces de mejorarla o adaptarla a sus necesidades. Por primera vez, podríamos contar con otra especie con un registro arqueológico de evolución tecnológica, de confirmarse los resultados de un estudio sobre los monos silbadores de las selvas de Brasil. Estos capuchinos llevan al menos tres mil años usando piedras para romper cáscaras de frutos y semillas, 450 generaciones en las que se transmitieron de unos a otros el conocimiento “cultural” necesario para seguir alimentándose de este modo hasta nuestros días.

Ya se sabía que estos pequeños monos llevan cientos de años usando herramientas de piedra para comer, pero el estudio arqueológico de sus lugares
habituales de trabajo muestra la gran novedad: una evolución de sus usos y métodos.

“Este descubrimiento presenta el primer ejemplo de variación del uso de herramientas a largo plazo fuera del linaje humano”

, asegura el estudio publicado en Nature Ecology & Evolution. Y añade:

“Nuestra identificación del cambio de uso de la herramienta de piedra en el registro arqueológico de los primates indica que los seres humanos no son únicos  esde el punto de vista de la variación de artefactos a largo plazo”.

Para los investigadores, la existencia de este cambio tecnológico a escala milenaria fuera del linaje humano abre la puerta a futuras investigaciones sobre cómo los animales que utilizan herramientas de piedra son capaces de adaptarse a las tendencias ecológicas a largo plazo. El registro más antiguo de herramientas usadas por animales no humanos es el de los chimpancés, de hace más de 4.000 años en Costa de Marfil, pero sin cambios en el tiempo. Según esta investigación, que ha desenterrado 122 herramientas líticas para su análisis cronológico, estos monos silbadores venían usando piedras más o menos del mismo tamaño para cascar estos frutos desde hace tres mil años. Pero hace unos seiscientos años introdujeron para esa tarea unas piedras más grandes y anchas que les sirvieran de yunque contra el que golpear.

Hasta entonces, las mismas piedras servían indistintamente como martillo y como soporte, y las marcas indican que atizaban con poca puntería. El patrón de golpeo muestra que quizá entonces machacaban semillas, más pequeñas que los anacardos actuales. En tiempos más recientes, hasta un siglo de antigüedad, cada vez aparecen menos de estos yunques, seguramente porque también empezaron a servirse de troncos y raíces gruesas para esa función, como se puede observar en los capuchinos actuales.

Estas 122 piedras son bastante más grandes que las habituales encontradas en la zona, lo que indica una selección consciente. Estos monos silbadores tienen una relación muy compleja con las piedras, ya que no las usan únicamente para abrir cáscaras. También las parten para poder chupar las sales de su interior, lo que genera unas lascas demasiado parecidas a las de los ancestros humanos; y las hembras en celo las utilizan para tirárselas a los machos demandando su atención sexual.

El último descubrimiento ofrece una nueva perspectiva: un uso cambiante a lo largo de los últimos milenios, lo que daría muestras de su capacidad para adaptarse a la evolución de recursos en su entorno o de mejorar su forma de reventar cáscaras para alimentarse. El trabajo de Tiago Falótico, de la Universidad de Sao Paulo, y Tomos Proffitt, de la College de Londres, explica que este cambio tecnológico puede ser una consecuencia de “la variación cultural” en los alimentos contra los que se usaban estas herramientas de piedra.

“Es decir, puede representar la firma arqueológica de múltiples poblaciones de capuchinos que frecuentaban esta ubicación, cada una de las cuales usaba piedras para diferentes alimentos”

, explican. Pero los primatólogos aseguran que también podría deberse a que una sola población de capuchinos provocara un proceso de cambio del uso de herramientas, quizá debido a la fluctuación en la abundancia de anacardos en la zona, uno de los alimentos favoritos de las poblaciones actuales. 

i

Notas

[1] TOMADO DE: https://elpais.com/elpais/2019/06/24/ciencia/1561383937_957511.html

[2] NOTA DEL EDITOR: Javier Salas es un periodista especializado en información científica, tecnológica y medioambiental. En la actualidad,
trabajo en MATERIA, sección de noticias de ciencia y tecnología del diario EL PAÍS. Forma parte del equipo del programa de radio Galaxias y Centellas y he sido colaborador de La Ventana de la SER.

Participó en el equipo fundador del periódico Público, en el que estuvo durante más de cuatro años hasta su cierre. En ese diario, trabajó como redactor de la sección de Actualidad, estando al cargo de la información sobre comunicación, educación y bienestar animal entre otros. Durante dos años formó parte de la sección de Ciencias, siendo responsable de la cobertura de acontecimientos informativos como el accidente de la central de Fukushima o la crisis volcánica de El Hierro. Antes, estuvo trabajando durante dos años y medio en la web de Informativos Telecinco al frente de la sección de cultura, ciencia, tecnología y reportajes.

– Premio Nacional de Periodismo Doñana al Desarrollo Sostenible 2013.
– Premio Vodafone de Periodismo 2016.

Email: <javier@esmateria.com>

 

Los perros y los monos nos juzgan

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DOGS AND MONKEYS JUDGE YOU
ON HOW YOU TREAT OTHERS 

 

LOS PERROS Y LOS MONOS NOS
JUZGAN SOBRE CÓMO
TRATAMOS A OTROS

   

 
   
 

Katy Evans

 

 

Not long ago, we reported on a study that suggested
babies as young as 6 months old have an innate sense
of morality. Now, another study has looked into whether
that applies to animals, such as dogs and monkeys. It
turns out yes, both judge humans on how they treat
other people, and both prefer us when we are nice,
helpful, and fair.
  No hace mucho tiempo, informamos sobre un estudio
que sugiere que los bebés de tan sólo 6 meses de edad
tienen un sentido innato de la moralidad. Ahora, otro
estudio ha estudiado si esto se aplica a los animales,
como los perros y los monos. Resulta que sí, ambos
juzgan a los humanos sobre cómo tratan a otras
personas, y ambos nos prefieren cuando somos
amables, útiles y justos.
Both animals displayed a preference for helpfulness in
humans, and though the monkeys appeared to show a
preference for fairer people, your dog is definitely still
judging you.
Ambos especies mostraron su predilección, por
personas útiles, y aunque los monos parecían mostrar
una preferencia por personas más justas, su perro
definitivamente lo vive juzgando.
The researchers from Kyoto University, Japan, suggest
in their paper published in Neuroscience &
Biobehavioral Reviews that these types of judgment of
behaviors could help us understand the origins of
human morality.
Los investigadores de la Universidad de Kyoto, Japón,
sugieren en su artículo publicado en Neuroscience &
Biobehavioral Reviews, que este tipo de conductas
podrían ayudarnos a entender los orígenes de la
moralidad humana.
The team carried out a series of experiments where
humans acted out various behavioral scenarios and
made the animals watch, to test how the animals
reacted to human interactions. In one of the scenarios,
an actor struggled to open a can and asked for help
from a second person, who either helped or refused.
Sometimes a third person passively watched, but did
not get involved.
El equipo llevó a cabo una serie de experimentos en los
que los seres humanos actuaron en varios escenarios
de comportamiento e hicieron observar a los animales
para comprobar cómo reaccionaban los animales a las
interacciones humanas. En uno de los escenarios, un
actor se esforzó por abrir una lata y pidió ayuda a una
segunda persona, que ayudó o se negó. A veces una
tercera persona miraba pasivamente, pero no se
involucraba.
Afterward, the researchers got all three actors to offer
treats to the animals who had been watching, and they
reported that after all the experimental scenarios, all of
the animals showed a clear disinclination to accept a
treat from the person who refused to help, compared to
those who were helpful and even the passive players.
Posteriormente, los investigadores hicieron que los tres
actores ofrecieran golosinas a los animales que habían
estado observando, e informaron que después de todos
los escenarios experimentales, todos los animales
mostraron una clara inclinación a no aceptar golosinas
de la persona que se negó a ayudar, en comparación a
quienes que fueron colaboradores e incluso a los
actores con papeles indiferentes.
According to lead author James Anderson, the tests
showed that both monkeys and dogs make social
judgments in a similar way to human children, primitive
instinctive evaluations that may be the root to
understanding our own sense of morality.
Según el investigador principal, James Anderson, las
pruebas demostraron que tanto los monos como los
perros hacen juicios sociales de manera similar a los
niños humanos, son juicios instintivos y primitivos, que
pueden ser la raíz para entender nuestro propio sentido
de moralidad.
“If somebody is behaving antisocially, they
probably end up with some sort of emotional
reaction to it,”
he told New Scientist. “In humans,
there may be this basic sensitivity towards
antisocial behavior in others. Then through
growing up, inculturation and teaching, it
develops into a full-blown sense of morality.”
“Si alguien se comporta antisocialmente,
probablemente terminan con algún tipo de
reacción emocional contra ella”
, dijo a New
Scientist.
“En los seres humanos, puede haber esta
sensibilidad básica hacia el comportamiento
antisocial en otros. Luego a través del
crecimiento, la culturización y la enseñanza, se
desarrolla por completo el sentido de la
moralidad “
.

TOMADO DE:

http://www.iflscience.com/plants-and-animals/dogs-and-monkeys-judge-you-on-how-you-treat-others/