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Parques Zoológicos en Europa

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Parques Zoológicos en Europa

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Comentario sobre el documento de buenas prácticas de la directiva 1999/2/CE [1]

Pilar López De La Osa Escribano [ 2 ]

La autora resume y comenta los principales contenidos de esta Guía de Buenas Prácticas, elaborada a instancias de la Comisión Europea para facilitar la aplicación de la Directiva 1999/2/CE, relativa a la conservación de los animales silvestres en los parques zoológicos. A partir de los tres pilares fundamentales de la Directiva –conservación, educación e investigación– esta guía pretende contribuir también a un intercambio de experiencias entre países en materia de parques zoológicos y acuarios.

Cuando entró en vigor la Directiva 1999/2/CE relativa a la conservación de los animales silvestres en los parques zoológicos [ 3 ] en 1999, el futuro de los parques zoológicos y acuarios en Europa tenía, por fin, una base legislativa que servía de orientación a tal fin. Sin embargo, si bien la Directiva se basa en tres pilares – conservación, educación e investigación [ 4 ] – que resultan esenciales para el adecuado funcionamiento de centros de conservación ex situ , a lo largo de estos años la aplicación de la Directiva se ha llevado a cabo siguiendo las orientaciones de los especialistas encargados de la correcta aplicación de la misma, y posterior transposición al ordenamiento jurídico interno de cada Estado miembro.

Es en este punto donde es necesaria una guía de buenas prácticas como la que se analiza en el presente comentario, cuyo objetivo es ayudar a los Estados miembros a mejorar la implementación de la Directiva, así como a establecer una conexión entre países que permita intercambiar y compartir experiencias relacionadas con los parques zoológicos y acuarios, y sus necesidades. Este documento de buenas prácticas, promovido por la Comisión Europea, consta de tres capítulos. El primero, breve, recoge el origen histórico de los
parques zoológicos y avanza hasta la necesidad de considerarlos como parte de las políticas de conservación de la biodiversidad. El segundo aborda las cinco medidas de conservación recogidas en el artículo 3 de la Directiva, complementado con ejemplos reales de diferentes zoológicos europeos. Por último, el tercero recoge la puesta en práctica y aplicación de los artículos 4 a 9 de la Directiva, y proporciona unos útiles ejemplos prácticos para el desarrollo y ejercicio de los sistemas de inspección de parques zoológicos. Los anexos, glosario y bibliografía son el complemento final perfecto a un documento necesario, no sólo para los parques zoológicos, sino también para los propios Estados miembros, cuya obligación es aplicar la Ley vigente en su territorio en esta concreta materia.

Asimismo, son mención obligada en este comentario los ejemplos que presenta esta Guía de buenas prácticas. Atendiendo a cada uno de los pilares básicos que un parque zoológico debe tener en cuenta, el documento dedica apartados a exponer casos reales, los cuales facilitan la comprensión y la aplicación de cada requisito. Así, se abordan en la publicación aspectos como la conservación, la educación, el alojamiento de los animales, la prevención de su huida y el mantenimiento de registros actualizados, con alusiones al contenido normativo de otros Estados europeos, así como iniciativas que se llevan a cabo en otros países. Cuando hablamos de centros de conservación ex situ , entendemos que el concepto incluye los parques zoológicos y los acuarios. Además, somos conscientes de que ambos lugares albergan diferencias: son diversas las necesidades requeridas por las especies marinas y las especies terrestres.
Sin embargo, tanto parques zoológicos como acuarios deben entenderse incluidos en la definición de la Directiva, de ahí que el contenido del documento alcanza las buenas prácticas en uno y otro recinto.

Así mismo, los Estados miembros son competentes para decidir qué establecimientos quedan fuera del ámbito de aplicación de la Directiva una vez adaptada a su territorio. Para ello, una vez más, conservación, biodiversidad y protección de la fauna silvestre son los principales aspectos a tener en cuenta. A este respecto, los Estados miembros deben ser conscientes de que un centro que alberga animales salvajes y no está abierto al público, si bien no se encuentra bajo el umbral de aplicación de la Directiva europea, sí debe estar regulado por normas sanitarias del Estado en cuestión. Sin embargo, en la práctica las autoridades encuentran dificultades a la hora de evaluar determinados establecimientos que albergan algún animal salvaje, como puede ser el caso de la exhibición de animales en restaurantes, o parques públicos con animales salvajes. Atendiendo a estos casos, denominados “zonas grises”, algunos Estados miembros han desarrollado el ámbito de la Directiva con el fin de incluirlos también. El artículo 3 de la Directiva hace referencia a los requisitos aplicables a los parques zoológicos. Estos requisitos consisten en un listado de medidas que los centros de conservación ex situ se ven obligados, por ley, a seguir y a aplicar en cada establecimiento; sin embargo, medidas de conservación tan importantes como éstas requieren no sólo la participación de los centros de conservación ex situ, sino también de otros actores como universidades, organizaciones y gobiernos autonómicos y municipales.

El documento dedica un importante apartado a la conservación, pilar esencial de la Directiva y de las leyes estatales transpuestas al efecto. La conservación, cría en cautividad, reintroducción o repoblación de especies son términos y actividades muy complejas que requieren unas condiciones legales y científicas adecuadas para llevarse a cabo. En referencia a esto, la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza revisó en 2012 sus guías con el fin de lograr mejores resultados en la aplicación de estas medidas.
Como se ha hecho referencia anteriormente, hablar de planes de conservación conlleva la necesidad e interés de saber cómo los profesionales involucrados en dichos planes pueden guiar a los centros de conservación ex situ para cumplir con los requisitos recogidos en el artículo 3; y cómo pueden los inspectores de los parques zoológicos evaluar el cumplimiento de este tipo de centros en materia de conservación.

La Guía de Buenas Prácticas propone, entre otros, una serie de puntos que facilitan la labor de los parques zoológicos en cuanto a la conservación. Así, por ejemplo, dado que el interés conservacionista es básico, la manera de hacerlo público y
demostrar que efectivamente se trabaja por ello, es presentando informes y publicaciones de las actividades realizadas, así como mantener una periódica correspondencia entre centros de conservación que no sólo facilite la comunicación, sino que también haga publicidad de los avances realizados en cada zoológico. Por otro lado, es necesario atender al tamaño del parque zoológico, pues la colaboración en la conservación de la biodiversidad puede variar atendiendo al tamaño del recinto. Probablemente, los de tamaño más
reducido colaboren con las entidades locales en la conservación de la fauna autóctona y los de mayor tamaño colaborarán en la conservación a nivel internacional. En ocasiones, los parques zoológicos pequeños pretenden alcanzar objetivos que sólo uno de mayor tamaño puede lograr, lo que dificulta el cumplimiento del compromiso sobre la conservación.

El apartado dedicado al alojamiento de los animales desarrolla los puntos que mejoran los recintos: tamaño, diseño (tanto de las áreas terrestres como acuáticas), entorno, temperatura, iluminación, ventilación, humedad, ruidos, olores, calidad del agua, etc. Todos ellos son aspectos a tener en cuenta para un buen funcionamiento y, sobre todo, un adecuado bienestar de los animales albergados en cautividad. Por su parte, los cuidados veterinarios también forman parte de la Guía y hacen referencia a las necesidades psicológicas, programas de nutrición, cuarentenas y procedimientos post mortem y eutanasia. Todos estos aspectos son los que forman parte del llamado enriquecimiento ambiental y deben abordarse necesariamente en las leyes transpuestas por los Estados miembros, donde se deben aplicar y desarrollar todas estas mejoras. La prevención de la huida de los animales forma parte también de la redacción del artículo 3 de la Directiva. La Guía aborda acertadamente los diferentes puntos que deben tenerse en cuenta ante la llegada de las llamadas invasive alien species o alien species.

La prevención se mide en estos casos a través de las medidas de seguridad, como barreras y sistemas de puertas que los animales no puedan sobrepasar, así como con la gestión de la limpieza y desinfección y los programas de actuación ante plagas. Es también mención obligada el punto dedicado al mantenimiento de los registros, donde no sólo debe recogerse el nombre de la especie, sino también la fecha de nacimiento, la fecha de llegada al parque zoológico, la fecha de fallecimiento y, si se diera el caso, la fecha en la que se traslada a otro centro, entre otros datos. Actualmente existen numerosos sistemas informáticos de registros de especies al que tienen acceso no sólo el parque zoológico en cuestión, sino una red de contactos entre todos los centros de conservación ex situ, los cuales pueden acceder a los datos de especies albergadas en cada centro.

Sistemas como International Species Information System (ISIS), Animal Records Keeping System (ARKS) o Zoological Information Management System (ZIMS) son capaces de albergar la
información de todas las especies acogidas; y facilitar así el intercambio entre los centros de conservación ex situ. El último capítulo de la Guía hace referencia a las licencias e inspecciones a las que se ve sometido un parque zoológico. En el contenido de este apartado, resulta muy interesante la formación que un inspector debe recibir. Para ello, el documento muestra ejemplos de lo que se entiende por la pre-inspección, la visita de inspección y la post-inspección. Es importante formar a los inspectores de este tipo de centros de conservación en el contenido de la Directiva, de manera que sean capaces de abordar los ámbitos de aplicación y los aspectos que tras la inspección deben reconsiderarse y reforzarse. Los anexos de la Guía muestran casos reales en los que se recoge el contenido de la formación de inspectores, lo que completa el documento y lo convierte en un instrumento práctico para los parques zoológicos y acuarios.

Así mismo, se muestran los pasos que debe seguir el responsable durante la inspección, aquellos puntos a los que debe prestar atención y qué recomendaciones debe realizar al centro después de la visita. El cierre de parques zoológicos, ya sea temporal o definitivo, es una de las actuaciones que se llevan a cabo cuando el establecimiento no cumple con los puntos que se han ido  nalizando a lo largo de este breve informe. En estos casos, el problema surge no sólo por el hecho de tener que reubicar a los animales que se albergaban en el parque zoológico cuyo cierre se ha ordenado, sino también por la necesidad de que la manera de reubicarles cumpla con los aspectos y objetivos recogidos en la Directiva europea.

La dificultad de reubicar a los animales en otros centros de conservación ex situ , de rescate o santuarios, tiene lugar sobre todo con aquellos animales con una esperanza de vida mayor, pues deben cubrirse sus necesidades para lograr el bienestar animal en cautividad. Para poder alcanzar los retos que ante estos casos se plantean, las autoridades encargadas de la reubicación deben tener en cuenta dos aspectos. En primer lugar, identificar aquellos casos en los que la reubicación de animales puede prevenirse y, en
segundo lugar, en aquellos casos en los que, es ya oficial el cierre del recinto y ante la necesidad inmediata de reubicar a las especies, determinar cómo deben actuar las autoridades ante este desafío. La prevención de la reubicación de especies radica en diferentes pautas que los parques zoológicos deben llevar a cabo.

El control de la cría en cautividad, así como las políticas de aplicación de la eutanasia, deben aplicarse para minimizar este tipo de situaciones. Así mismo, los recursos financieros deben contemplar un presupuesto aplicable a casos de emergencia, como éstos en los que es necesario desplazar y reubicar a los animales. Por último, es básico establecer una red de contactos con otros parques zoológicos, centros de rescate o santuarios, para colaborar unos con otros ante un caso de reubicación. Si se convierte en necesario el cierre parcial o definitivo de un parque zoológico, se requiere, ante todo, una coordinación efectiva entre las instituciones involucradas en el cierre; es decir, entre el zoológico en cuestión, las autoridades competentes, Organizaciones No Gubernamentales relevantes así como otros centros de rescate o santuarios.

Es necesario instaurar un Plan Nacional de Acción que enfrente a todos estos grupos ante el cierre y reubicación de los animales afectados. Pero, ¿qué debe incluir un Plan de Acción con esta finalidad? Ante todo, es necesaria una estrategia que evalúe las alternativas de reubicación de los animales. En este caso, las ONGs se convierten en intermediarias entre las autoridades competentes y los centros que reciben a las especies en cuestión. En segundo lugar, un plan de coordinación apropiado y el nombramiento de un coordinador que estará involucrado en el procedimiento de reubicación. El coordinador, a su vez, será el encargado de estudiar la situación de cada animal, caso por caso, analizando cuál es el destino que mejor se adapta a sus necesidades, contando con un bienestar adecuado.

La Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN) publicó la Guía de recolocación de animales confiscados en 2002; esta iniciativa demuestra que hay que adelantarse al problema y ofrecer posibles soluciones con el fin de evitar el problema cuando el cierre del parque ya ha tenido lugar. Los tres puntos abordados en la mencionada Guía son: la reubicación, la reintroducción en su hábitat natural y la eutanasia. Si bien es cierto que la reintroducción en el hábitat natural de la especie es un caso excepcional, y que tendrá lugar bajo circunstancias muy específicas que cumplan las condiciones idóneas para la supervivencia del animal. La relevancia adquirida por los centros de rescate y santuarios en los últimos años tiene su justificación en la necesidad de que aquellos parques
zoológicos que se ven obligados a cerrar por no cumplir con los requisitos mínimos de bienestar animal, mantengan una vinculación con estos centros para facilitar la posible reubicación de los animales. Por último, un práctico glosario, una interesante bibliografía y un completo anexo de documentos, ponen fin a esta Guía necesaria para la correcta aplicación de la Directiva comunitaria en el ámbito de la conservación ex situ de fauna silvestre. [ 5 ], [ 6 ], [ 7 ]

i

Notas

TOMADO DE:
http://www.derechoanimal.info/esp/page/4279/parques-zoologicos-en-europa-comentario-sobre-el-documento-de-buenas-practicas-de-la-directiva-1999or2orce

[1] http://www.derechoanimal.info/bbdd/Documentos/1812.pdf

[2] PILAR LÓPEZ DE LA OSA ESCRIBANO, Profesora Contratada Doctora y Profesora de Universidad Privada por la ANECA . Doctora en Derecho por la Universidad de Alcalá con la calificación de sobresaliente cum laude por unanimidad. Es autora de dos monografías y numerosos artículos en revistas jurídicas de impacto; además es ponente habitual en seminarios y congresos. Ha realizado estancias de investigación en las Universidades de Passau (Alemania) y Harvard (Estados Unidos). Su docencia en años anteriores se ha desarrollado en la Universidad Católica de Ávila y la Universidad Pontificia de Comillas-ICADE. Actualmente es Profesora y  oordinadora de segundo curso del Grado en Derecho en el Centro Universitario Villanueva (Universidad Complutense de Madrid , y profesora de postgrado en la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense y en la Universidad Autónoma de Barcelona. En su experiencia profesional destaca su colaboración en el Parlamento Europeo, en Bruselas, con el Eurodiputado responsable de los asuntos de Derechos Humanos, Seguridad y Política de Defensa, Asuntos Constitucionales y Relaciones con los países de América Latina y MERCOSUR, y su paso por el Tribunal Constitucional desde 2009 a 2011. Habla f rancés, inglés y alemán.

[3] http://www.derechoanimal.info/bbdd/Documentos/121.pdf

[4] GIMÉNEZ CANDELA, T. Cautividad: Zoológicos vs. parques y santuarios. dA webcenter. Mayo 2015.

[5] NOTA DEL EDITOR: El PARTIDO ANIMALISTA no favorece los zoológicos. Son instituciones anacrónicas, que no benefician ni al investigador, ni tampoco al visitante, mucho menos a los animales no humanos. Los argumentos pueden ser encontrados en:
http://www.animalista.cr/por-que-no-favorecemos-los-zoologicos/
Cabe aclarar, que mientras existan esas cárceles innecesarias, el PARTIDO ANIMALISTA aplaude las medidas regulatorias que procuran mejorar las condiciones de vida de los prisioneros no humanos. Estaremos SIEMPRE atentos para que las regulaciones se apliquen, y para ello que las autoridades competentes realicen sistemáticamente su labor de supervisión y atiendan las denuncias ciudadanas.

[6] NOTA DEL EDITOR: En la Asamblea Legislativa está en estudio el PROYECTO N° 20.267, MODIFICACIÓN PARCIAL DE LA LEY DE CONSERVACIÓN DE LA VIDA SILVESTRE, N° 7317, DE 7 DE DICIEMBRE DE 1992, Y SUS REFORMAS, PROHIBICIÓN DE ZOOLÓGICOS http://www.animalista.cr/proyecto-20267-cierre-zoologicos/

[7] NOTA DEL EDITOR: En Costa Rica, tanto la Ley de Vida Silvestre (recientemente remozada) como su reglamento (recientemente promulgado), establecen claras reglas para los zoológicos y similares como: colecciones privadas, centros de rehabiltación y otros. Pueden ser consultados en:  http://www.animalista.cr/ley-7317-conservacion-vida-silvestre/

 

 

 

 

Proyecto #20267 – cierre de zoológicos

 

ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA

REPÚBLICA DE COSTA RICA

PROYECTO DE LEY

MODIFICACIÓN PARCIAL DE LA LEY DE CONSERVACIÓN DE

LA VIDA SILVESTRE, N.° 7317, DE 7 DE DICIEMBRE DE1992,

Y SUS REFORMAS, PROHIBICIÓN DE ZOOLÓGICOS

VARIOS SEÑORES DIPUTADOS

EXPEDIENTE N.º 20.267

DEPARTAMENTO DE SERVICIOS

PARLAMENTARIOS

PROYECTO DE LEY

 

MODIFICACIÓN PARCIAL DE LA LEY DE CONSERVACIÓN DE

LA VIDA SILVESTRE, N.° 7317, DE 7 DE DICIEMBRE DE 1992,

Y SUS REFORMAS, PROHIBICIÓN DE ZOOLÓGICOS

Expediente N.° 20.267

ASAMBLEA LEGISLATIVA:
“Ningún costarricense en el futuro debe conocer un zoológico con las características de reclusión tradicionales.” Nuestro país se ha caracterizado por una  protección amplia y profunda de nuestra flora y fauna silvestre. No obstante, todavía en la actualidad persisten formas particulares de brindar atención y protección a los animales silvestres o exóticos que no son tan loables y que más bien pareciera que en lugar de cuidar a los animales lo que hacemos es exhibirlos comercialmente en detrimento de sus condiciones básicas de estancia y calidad de vida. 

En el caso particular de Costa Rica, somos suscriptores de la Convención sobre el
Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES)
desde junio de 1975, hace casi 42 años. Desde esa fecha reconocemos que la fauna y
flora silvestres en sus numerosas, bellas y variadas formas constituyen un elemento
irremplazable de los sistemas naturales de la tierra y que deben ser protegidas para esta
generación y las venideras.

 

En los países de primer mundo han venido corrigiendo la forma de mirar y atender a los
animales silvestres y los que se encuentran en algún grado de peligro. Una de las
salvaguardas ambientales que se han puesto en marcha es la desaparición o el cambio
de modelo de gestión de los parques zoológicos.

 

La dinámica en la que operan los zoológicos, bajo una concepción tradicional de colección
de animales, dista mucho de lo que en realidad se le presenta a las personas. Los
zoológicos son esencialmente cárceles para los animales que ahí se encuentran.

 

Presentamos ante el público grupos de animales en una exhibición permanente bajo el
alero de una supuesta preocupación hacia ellos, los zoológicos se convirtieron en
pasarelas decadentes de animales maltratados y cuasi-abandonados, “no son refugios ni
hogares para los animales. Debemos reconocer que incluso bajo las mejores condiciones es
imposible duplicar o acercarse a crear algo similar al verdadero hábitat en que estos viven. A los
animales se les impide realizar la mayoría de los comportamientos que para ellos son innatos y
vitales como correr, volar, escalar o acompañarse de otros compañeros de especie
.”

 

Los zoológicos solo (enseñan) al público que es aceptable interferir y mantener en
cautiverio a los animales, a pesar de su aburrimiento, hacinamiento, soledad y privación
de las más elementales maneras naturales de su especie.

 

Virginia Mackenna, activista de Born Free (Nacido Libre) a favor de los animales en
cautiverio, resalta que “los animales salvajes pertenecen a la naturaleza, no deben estar
encarcelados en zoológicos… La libertad es un concepto precioso, y los animales salvajes sufren
física y mentalmente por la falta de libertad que el cautiverio les impone
.”

 

Costa Rica debe dar el paso hacia la eliminación de los zoológicos de forma absoluta
o, al menos si las condiciones de área, ubicación, presupuesto y acompañamiento técnico
lo permiten, hacer un cambio al modelo de gestión y se puedan convertir en sitios de
manejo de animales silvestres, pero ya no con las ataduras y privaciones que significa un
zoológico.

 

A través de los años, en los zoológicos se hacen esfuerzos para brindar oportunidades de
educación, pero la mayoría de los visitantes pasan solo unos minutos en cada lugar de
cautiverio, más que nada en busca de entretenimiento que de formación.

 

Ejemplos existen muchos, hay un caso de estudio en el Zoológico Nacional de los Estados
Unidos en donde en el transcurso de cinco veranos un guía siguió a más de 700 visitantes
del zoológico y encontró que “no importaba lo que estaba en cautiverio… las personas solo
miraban al animal como si fuese un simple papel mural
.” Se determinó que “los funcionarios
deben dejar de engañarse a sí mismos sobre el enorme valor educativo que se le da solamente por
mostrar a un animal detrás de una pared de vidrio, detrás de barrotes
.”

 

La mayoría de los recintos zoológicos son muy pequeños y en lugar de promover la
comprensión o respeto por los animales ofrecen solo un poco de información sobre su
alimentación, las distintas especies existentes y su entorno natural. La caza natural y los
rituales de apareamiento son prácticamente eliminados por su alimentación y las técnicas
con que regulan la reproducción natural. Los animales están muy limitados, carecen de
privacidad y tienen pocas oportunidades de estimulación mental o de ejercicio físico. Estas
condiciones suelen dar lugar a un comportamiento destructivo y anormal conocido como

zoocósis o psicosis de zoológico.

 

A nivel mundial existen estudios que claramente indican que animales como los osos
polares, leones, tigres y guepardos muestran claros signos de estrés y/o disfunción
psicológica en cautiverio y que el cuidado natural de los carnívoros debería ser
ampliamente mejorado y de no ser así deberían ser retirados de los zoológicos.

 

Muchas veces escuchamos que los zoológicos dicen trabajar por la protección de las
especies en peligro de extinción, lo que suena como un noble objetivo, pero por lo general
solo favorecen a los animales más famosos y populares de los zoológicos, porque atraen
multitudes y publicidad, el ejemplo en nuestro país es el león Kivú, prácticamente
desahuciado por las condiciones de restricción a las que fue sometido durante varios años
y que generó un marcado deterioro en su calidad de vida.

 

No queremos que en Costa Rica se repita otro “Kivú”, si bien en el pasado se le dio
protección y cuidado, lo cierto es que no es posible que un animal de esa naturaleza en
lugar de estar en las sabanas africanas lo tengamos en una jaula en Barrio Otoya de San
José.

 

Con el presente proyecto de ley proponemos hacer unas modificaciones a la Ley de
Conservación de la Vida Silvestre, una ley emitida en 1992 y que las últimas reformas
datan del año 2012.

 

Las modificaciones que presentamos son las siguientes:

 

a)

Prohibir de forma absoluta la creación de nuevos zoológicos públicos o
privados sean de carácter comercial o no, o ampliación de los zoológicos
existentes.

b)

Prohibir la renovación o sustitución de especímenes en los zoológicos
existentes.

c)

Prohibir la importación de animales exóticos o silvestres para ser recluidos en
los zoológicos.

d)

Prohibir la caza de animales silvestres destinados a dichos establecimientos.

e)

En dichos centros de reclusión animal únicamente se permitirá la renovación o
ampliación de la infraestructura física existente y que esté destina a la mejora
de las condiciones de reclusión de los animales que ya se encuentran en esos
sitios.

f)

Se elimina del concepto de “sitio de manejo de vida silvestre” la categoría
de “zoológico”, las demás categorías se mantienen, según lo que indica la
Ley de Conservación de la Vida Silvestre.

g)

Se establece una pena de multa de (10) a (30) salarios base a quien
constituya, opere o administre zoológicos
. En la actualidad el salario de
referencia tiene un monto de ¢ 257.650,00 razón por la que dichas multas
oscilarían de entre ¢ 2.576.500,00 a ¢ 7.729.500,00 y se ordenará el cierre
inmediato del sitio y la intervención del Sistema Nacional de Áreas de
Conservación para la protección y traslado de los animales a otros sitios
idóneos.

h)

Finalmente, se incorpora un nuevo transitorio que tiene como propósito
fundamental la protección de los animales que hoy día se ubican en
zoológicos, de manera que los zoológicos que operan en la actualidad tengan
un plazo de sesenta meses (5 años) para cerrar operaciones o, previa
autorización del Ministerio de Ambiente y Energía a través del Sistema
Nacional de Áreas de Conservación, cambiar el modelo de gestión a cualquier
otro de los contemplados dentro de los sitios de manejo de vida silvestre,
siempre y cuando las instalaciones y condiciones de la calidad de estancia de
los animales sea superior a la existente. El Sistema Nacional de Áreas de
Conservación regulará, acompañará y vigilará el proceso de cierre de los
zoológicos o de cambio de modelo en salvaguarda al interés superior de la
fauna que en ellos habitan.

 

Por las razones antes expuestas se presenta la siguiente iniciativa de ley.

LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA

DECRETA:

 

MODIFICACIÓN PARCIAL DE LA LEY DE CONSERVACIÓN DE

LA VIDA SILVESTRE, N.° 7317, DE 7 DE DICIEMBRE DE 1992,

Y SUS REFORMAS, PROHIBICIÓN DE ZOOLÓGICOS

 

Artículo 1.- Adiciónese un artículo 27 bis a la Ley de Conservación de la Vida Silvestre,
N° 7.317, de 7 de diciembre de 1992, y sus reformas, que se leerá así:

Artículo 27 bis.- Se prohíbe de manera absoluta la creación
de nuevos zoológicos o ampliación de los zoológicos
existentes, así como la renovación o sustitución de
especímenes en los zoológicos existentes, la importación de
animales exóticos o silvestres para ser recluidos en
zoológicos. También queda prohibida la caza de animales
silvestres destinados a dichos establecimientos.

En dichos centros de reclusión animal únicamente se permitirá
la renovación o ampliación de la infraestructura física existente
y que esté destinada a la mejora de las condiciones de
reclusión de los animales que ya se encuentran en esos
sitios.”

 

Artículo 2.- Modifíquese el artículo 2 Ley de Conservación de la Vida Silvestre, N.° 7317,
de 7 de diciembre de 1992, y sus reformas, que se leerá así:

Artículo 2.- Para los efectos de esta ley se entiende por:

(…)

Sitio de manejo de vida silvestre: lugar o espacio que provee
diferentes grados de manejo y protección de la vida silvestre.
Incluye las siguientes categorías, zoocriadero, centro de
rescate, vivero, acuario, jardín botánico, herbario, museos
naturales, banco de germoplasma, exhibiciones y otras áreas
delimitadas para el manejo ex situ, con o sin fines
comerciales, con el objetivo de conservación, educación,
investigación, reproducción, reintroducción, restauración y
exhibición; quedan excluidos los jardines domésticos y
decorativos.”

 

Artículo 3.- Adiciónese un artículo 100 bis a la Ley de Conservación de la Vida Silvestre,
N.° 7317, de 7 de diciembre de 1992, y sus reformas, que se leerá así:

Artículo 100 bis.- Será sancionado con pena de multa de
diez (10) a treinta (30) salarios base quien para la protección
y traslado de los animales a otros sitios idóneos.”

 

Artículo 4.- Adiciónese un transitorio V a la Ley de Conservación de la Vida Silvestre, N.°
7317, de 7 de diciembre de 1992, y sus reformas, que se leerá así

Transitorio V.– Las disposiciones contempladas en el artículo
27 bis surtirán efecto doce meses después de la publicación
de esta ley. Los zoológicos que operan en la actualidad
tendrán un plazo de sesenta meses para cerrar operaciones
o previa autorización del Ministerio de Ambiente y Energía a
través del Sistema Nacional de Áreas de Conservación,
cambiar el modelo de gestión a cualquier otro de los
contemplados dentro de los sitios de manejo de vida silvestre,
siempre y cuando las instalaciones y condiciones de la calidad
de estancia de los animales sea superior a la existente. El
Sistema Nacional de Áreas de Conservación regulará,
acompañará y vigilará el proceso de cierre de los zoológicos
o de cambio de modelo en salvaguarda del interés superior de
la fauna que en ellos habitan.”

 

Rige a partir de su publicación.

 

Rafael Ortiz Fábrega Humberto Vargas Corrales
Gerardo Vargas Rojas Jorge Rodríguez Araya
DIPUTADOS

 

22 de febrero de 2017

 

NOTAS: Este proyecto cumplió el trámite de revisión de forma en el Departamento de Servicios
Parlamentarios.

 

Este proyecto no tiene comisión asignada.

 

 

¿Se deben de prohíbir los zoológicos?

 

 

¿Se deberían prohibir los zoológicos en el mundo?

 

El sacrificio de la jirafa Marius en el zoológico de Copenhague por razones genéticas encendió de nuevo el debate sobre la conveniencia y la utilidad de este tipo de lugares en el mundo.

En la página de BBC Mundo en Facebook varios de nuestros lectores reaccionaron, algunos con dureza, acerca de este tema.

La jirafa Marius terminó convertida en alimento para algunos animales carnívoros del zoológico.

“La polémica debería tener en cuenta al menos tres aspectos: ¿son
necesarios los zoológicos en su configuración actual?, ¿si los animales
se crían en cautiverio no deberían tener derecho a vivir, o tan poco valoran
la vida estas personas? y ¿es la sociedad quien debería decidir sobre la
vida de los animales capturados o los burócratas?”
, cuestionó Juan Francisco Domínguez en la red social.

 

En ese cruce de ideas, Manuel Carlos Casado Rubio se hizo la misma pregunta:

“¿Por qué la gente sigue visitando estas cárceles para animales llamadas zoológicos?”

 

A lo que John Deckard respondió:

“Porque a veces los zoológicos son mejores lugares
que tener a los animales expuestos ante cazadores
furtivos que no miden las consecuencias de reducir
drásticamente sus poblaciones. Esos animales son
considerados “exóticos” y son altamente lucrativos
debido a las prohibiciones”.

 

En BBC Mundo consultamos a dos expertos en el tema para conocer los pros y los contras del principal interrogante: ¿es necesario que existan los zoológicos en la actualidad?

 

Centros de Conservación


El caso de Arturo, el oso polar del zoológico de Mendoza, Argentina, también generó un debate sobre la necesidad de tener estas especies en cautiverio.

El caso de Arturo, el oso polar del zoológico de Mendoza, Argentina, también generó un debate sobre la necesidad de tener estas especies en cautiverio.

Aunque las colecciones de animales datan de milenios, cuando emperadores y reyes los tenían para su propio entretenimiento, fue en Viena, Austria, cuando se inauguró el primer zoológico en 1752. Desde entonces se ha convertido en un lugar habitual en las grandes urbes.

“La razón original de los
jardines zoológicos se
mantiene hoy día: que las
personas puedan apreciar
animales que que no pueden
ver todos los días”
, le dijo a la
BBC David Williams Mitchell,
vocero de la Asociación de
Zoológicos y Acuarios de Europa
(EAZA, por su siglas en ingles).

 

Sin embargo, para Williams la principal razón para la existencia de los zoológicos es que son lugares para la conservación de las especies, muchas en peligro de extinción, que necesitan de lugares estratégicos para el estudio científico o la recolección de fondos para el financiamiento de los proyectos.

“No solo es para la exhibición de animales, son centros
de investigación, que a su vez, por ejemplo, prestan
personal experimentado a parques de vida salvaje en
el mundo para brindar su apoyo, pero que sin el
soporte logístico de un zoológico sería bastante
difícil”
, señaló.

 

Además aclaró que los zoológicos afiliados a EAZA, por ejemplo, deben cumplir con unos estándares muy altos de calidad en la atención de los amínales en cautiverio.

“Tienen que cumplir con muchos requerimientos en
seguridad, salud, bienestar, nutrición, además que
deben servir para el mejoramiento de las especies, no
para que sufran cuando están en cautiverio”
, explicó.

 

No Deben Ser Circos

 

Pero uno de los argumentos que se imponen para que no existan más zoológicos es que los animales no se encuentran en su hábitat, lo que va en contra de su naturaleza.

“Es imposible reproducir el entorno de animales como
el león, el tigre o los lobos, por hablar de los más
conocidos. Ellos necesitan un territorio amplio, con
ríos, con vegetación. Y eso no ocurre en ningún
zoológico del mundo”
, le dijo a BBC Mundo el veterinario
Bernardo Luque Cuello.

 

Luque Cuello recuerda que cuando fue veterinario en un zoológico en Girola, España, le tocó estar a cargo de 60 especies distintas de animales, en cautiverio y cada una con necesidades distintas para atender. Y todas ellas expuestas al público sin ningún fin
científico.

“Una vez me tocó atender la muerte de un león marino
que se había tragado una bolsa de papitas fritas. Es
que en este tipo de lugares la exposición al ser humano
es imposible de controlar y solo están allí para la
diversión del hombre”
, dijo Bernardo Luque Cuello,
veterinario.

 

Pero a pesar de su oposición, Luque Cuello está de acuerdo en que los zoológicos que estudian seriamente los temas de conservación de especies en vía de extinción deberían permanecer por su importancia para el medio ambiente.

“Lo lamentable es que son pocos centros en el mundo
que cumplen con esa característica, la mayoría
deberían cerrarse para evitar más daño la vida de
estos animales que permanecen en cautiverio”
,
concluyó.

 

TOMADO DE:

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/02/140212_debate_zoo_amv

NOTA DEL EDITOR:

La muerte del león Kivú, después de una vida en aislamiento, en un recinto de 72 m2, debe encender el debate en Costa Rica, sobre la necesidad de los zoológicos, su congruencia con la política ambiental, la ética y la bioética involucrada, su pertinencia con el progreso moral alcanzado. Temas intensos, que el PARTIDO ANIMALISTA pone sobre la mesa.

 

La ética

 

LA ÉTICA DE MANTENER ANIMALES EN CAUTIVERIO

 

Mientras que la ciencia se focaliza en “lo que es”, los especialistas en ética se basan en “lo que debería ser”. Pero los estándares de ética varían de acuerdo a las situaciones.

Los seres humanos somos muchas veces ciegos a los requerimientos de los animales. No somos capaces de escuchar como se comunican los elefantes, las ballenas o los murciélagos si no contamos con la tecnología desarrollada en los últimos años. No somos capaces de distinguir los colores con la habilidad que lo hacen las aves o las mariposas.

Aunque nadie quiere ver un oso panda enjaulado, todos quieren salvar al oso panda, ello implica una organización compleja y una inversión costosa.

A pesar de que en el imaginario colectivo alcanzaría con garantizar el bienestar animal de los ejemplares allí alojados, esta labor implica una planificación del manejo animal.

 

Entonces: ¿Cómo garantizar su bienestar y entender sus sentimientos?

 

Antiguamente el indicador de bienestar animal era la longevidad y la reproducción. Sin embargo se ha visto que muchos animales se reproducen y viven en las situaciones más estresantes que se pueda imaginar. Se han desarrollado indicadores para medir el estrés por ejemplo fisiológico, como evalúa el nivel de corticoides en saliva, sangre o materia fecal, aunque no sea posible en todas las especies o en los casos de estrés crónico.

También debe estudiarse en qué ocupa su tiempo el animal de manera de prevenir comportamientos patológicos e implementar técnicas de enriquecimiento ambiental. 

 

En definitiva garantizar su salud física y psicológica. Pero el desafío de los zoológicos radica en que también deben garantizar la salud genética de sus poblaciones. 

 

¿Son los zoológicos carceleros o salvadores?

 

Hay definiciones que plantean que un jardín zoológico es un lugar donde los animales son confinados en jaulas, mostrados al publico y donde pueden ser también reproducidos.

 

Desde algún punto de vista es verdad, más grandes o más chicas los animales están en jaulas. Pueden ser reproducidos, también es verdad, aunque no todos los animales en cautiverio se reproducen. Son mostrados al público, esto tambien es cierto ya que en
mayor o menor grado los animales se exhiben. Pero lo que no explica este tipo de definición es la finalidad es la conservación. ESA ES LA DIFERENCIA. 

 

En un mundo donde miles de animales y plantas corren riesgo real de extinguirse, -más de 4.000 solo en América Latina-. Donde en los últimos catorce años se han extinto más de 400 especies. En el cual casi mil millones de seres humanos pasan hambre todos los
días, según datos de las Naciones Unidas, por lo que un animal en peligro de extinción puede significar ni más ni menos que el alimento de sus hijos, los zoológicos deben ser organizaciones conservacionistas, que defiendan el manejo de la vida silvestre en
cautiverio con decisiones basadas en la ciencia y garantizando el bienestar de sus huéspedes.

Jane Goodall, una de las más destacadas conservacionistas de este siglo y fundadora de The Jane Goodall Foundation, dedicó su vida a la conservación de los chimpancés en la naturaleza.

Ella en variadas ocasiones ha aseverado:

“Supóngase que usted es un chimpancé, y eso es lo que algunas
personas activistas en derechos animales no pueden ponerse
alrededor de su cabeza, no lo que ellos piensan que es lo mejor para
el chimpancé. Quiero que la gente piense sobre lo que el chimpancé
preferiría. Entonces si usted es un chimpancé sus mejores opciones
pueden ser un lugar seguro en la naturaleza o un zoológico
realmente bueno. Ninguna otra opción es realmente válida.”

 

La naturaleza no siempre es segura, hay que pensar que especies amenazadas se encuentran en países arrasados por la guerra. Esta es la realidad de nuestro mundo.

 

Pero también es verdad que un zoológico debe ser “realmente bueno” o no tendría el más mínimo derecho a llamarse zoológico.

“La superación de una utopía sólo se justifica si da lugar al
nacimiento de otra aún más intrépida”

(de La Paz o la Aceptación del otro, Mario Benedetti, 1999).

 

Un zoológico no se construye con jaulas. Se construye con ideas organizadas en un Plan Maestro.

 

Un zoológico es una institución científica, un aula universitaria o de un jardín de infantes, un paseo, una ONG conservacionista, una empresa, un centro de rehabilitación, un restaurante.

 

Pero también es un lugar donde los animales están confinados en jaulas, con mayor o menor “libertad”. Si bien tendríamos que filosofar acerca de cuan libres son los animales en la naturaleza, lo cierto es que en el zoológico los límites los ponemos los seres
humanos y por lo tanto somos responsables de ellos y por ellos, no solo los funcionarios que aquí trabajamos, sino los gobernantes y la sociedad en su conjunto.

Tenemos que garantizar su calidad de vida pero sobre todo tenemos que garantizar la justificación de su cautiverio. 

 

Quizás para algunos nada lo justifique. Nosotros estamos convencidos de que si cumplimos con la visión del nuevo zoológico podremos comprar tiempo para que en el futuro puedan nacer en libertad.

 

Un futuro donde tanto el gobierno como la sociedad actúen responsablemente en el cuidado del medio ambiente y apoyen el camino hacia el Centro de Conservación es lo que necesita y merece el Uruguay.

 

TOMADO DE:

http://zoo.montevideo.gub.uy/el-zoo/para-que-nazcan-en-libertad/la-etica-de-mantener-animales-en-cautiverio

Kivú, el único león (Panthera leo) que habitaba en Costa Rica